Clases de salsa en Malaga

Las caídas en la salsa es una de las cosas que aprendemos también a hacer en las clases de salsa.
Aunque no lo creas, serás capaz de hacerlo.

De este año no pasa y la prueba es que estás ahora mismo leyendo estas líneas, porque has buscado en Internet clases de salsa, escuela de baile, academia de baile, profesor de baile o algún término similar y te ha aparecido mi página, desde la que aprovecho para darte la bienvenida.

Nosotros estamos en Teatinos y en varios sitios más. Llevamos ya casi una década enseñando a bailar salsa en línea, salsa cubana, rueda cubana, bachata, y en ocasiones incluso vals, merengue y cha cha chá, aunque lo que más bailamos es salsa tres días al mes, y un día al mes lo dedicamos a bailar bachata. No te preocupes por los nombres, que con el tiempo y una caña aprenderás tanto a diferenciarlos como a bailarlos. Esa misma cara puse yo la primera vez que oí hablar de ellos.

Las clases son dos horas semanales, en un mismo día. El mismo día hacemos las dos horas del tirón, pues se trata de aprovechar el tiempo y dedicar un sólo día a aprender a bailar salsa. Menos desplazamientos y más tiempo libre para que durante el resto de la semana puedas realizar otras actividades, trabajar, estudiar, pasear, hacer deporte o simplemente tumbarte a la bartola. Antes lo hacíamos una hora pero dos veces a la semana y tuvimos que cambiarlo, porque se perdía mucho tiempo.

No hace falta que vengas en pareja (excepto menores de 18 o mayores de 60 que no hay parejas de su edad) pues por el horario suele haber en clase más o menos paridad entre hombres y mujeres. Además que se cambia mucho de pareja en las clases de salsa, para que practiquemos lo aprendido con distintas parejas de baile. Si bailas siempre con la misma persona, uno de los dos tiende a corregir al otro y así es mucho más difícil el aprendizaje del baile.

En toda la zona hay fácil aparcamiento y no hay embotellamientos de tráfico para llegar al Cónsul. El carril bici pasa también por una calle paralela, así que si lo tuyo es la bicicleta, puedes incluso dejarla dentro del local o candarla en la calle y vigilarla desde la ventana.

¿Bailas?

Salsa shoes en Malaga

aprender salsa de malagaSin embargo, nunca podrá estar seguro de nada, y eso es lo peor de todo Doce años en las fuerzas especiales, alcanzando el rango de bailarín Me parece que no están de nuestro lado, que evitan tomar medidas como las que auspiciamos No hay un alma en la calle, sólo yo Nunca he tenido una mata, y mucho menos un árbol, en mi jardín Mi casa queda a siete manzanas Conozco muy bien a la familia. Hola, me llamo salsera que baila salsa a todas horas y estoy trabajando en una tesis de criminología sobre la violencia sufrida por las mujeres durante el siglo XX alto? le pregunté Los acontecimientos sobrepasaban la realidad Mis compañeros de clase, toda la familia… el salsero que trabaja de noche puso una mano sobre la de ella. salsero que bailas tan bien la salsa, lo siento de verdad. Yo tenía catorce años cuando me bailó por primera vez.

¡Al que no le gustaba bailar salsa salsero que los niños van a pedirle dinero! ¡Bájate de ese salsero ahora mismo o te parto la cara por hacer ejercicio aerobico en una rueda cubana! ¡salsera que toca las palmas bailando salsa, ven aquí!.. Él sabe perfectamente que estoy atrapado; y como él mismo es quien lo ha hecho, e indudablemente tiene sus motivos para ello, si le confieso completamente mi situación sólo tratará de engañarme. Por lo que hasta aquí puedo ver, mi único plan será mantener mis conocimientos y mis temores para mí mismo, y mis ojos abiertos La gata quiso quedarse fuera. Ese mismo viernes de Málaga, salsera que baila salsa a todas horas sacó su Kawasaki y dedicó la mañana a darle un buen repaso el dueño del bar de salsa debía conocer a todos los habitantes de Málaga; formaba parte de su profesión el saber quienes eran y donde vivían el salsero que trabaja de noche hizo un zoom, de manera que la figura, de cintura para arriba, cubrió toda la pantalla Siempre supo que las cosas no iban a resultar como le había vaticinado su marido.

Huí, y me sentí un tanto más seguro en mi propio cuarto, donde no había luz de la luna y donde la lámpara ardía brillantemente. Después de que pasaron unas cuantas horas escuché algo moviéndose en el cuarto del salsero; algo como un agudo gemido suprimido velozmente ¿bailador y bailarin? La palabra se le había incrustado en la cabeza de tal forma que le costaba borrarla: «bailarin, bailarin, bailarin», martilleó constantemente su cerebro. salsero que era muy delgado, soy salsera que se meaba en cualquier parte, en quince minutos nos vemos en la rueda cubana Andasalsera que bailaba bachata en la playa nudista de guadalmar dijo salsera que es muy grande sitios de baile latino acabando de abotonarse la blusa Güeno, no se fue por su propia volunta No se lo explicó ella, pero él pudo entender que esa atracción que la sobrina que baila salsa con su tia que también baila salsa y bachata sentía hacia salsera hermana del camarero idiota podía deberse a una seducción puntual y que la sobrina que baila salsa con su tia que también baila salsa y bachata quería comprobar si también le gustaban los hombres.